«Extiende las manos. Te entrego aquí unas briznas de hierba sagrada recién cortada, unas hebras sueltas como cabellos recién lavados».
Así comienza el libro de Robin Wall Kimmerer, capaz de sanar la relación que tienes con la Tierra, con la naturaleza y, en consecuencia, con el ser vivo que habita dentro de ti.
Con él abro una nueva sección en mi canal, que complementa el corazón de las Cartiñas (a las que te puedes apuntar al final de este artículo).
De qué va «Una trenza de hierba sagrada»
«Una trenza de hierba sagrada» —o Braided Sweetgrass, en su edición original— son 450 páginas de antídoto humano.
Hablo de antídoto humano porque hay muchas cosas que sanar que nos pesan cada día.
Y nos pesan sin saberlo, y sin saber por qué:
- Que si calentamiento global.
- Que si individualismo máximo.
- Que si aislamiento social.
- Que si consumismo capitalista.
- Que si insatisfacción vital «a pesar de tenerlo todo».
- Y cómo no: sentimiento de culpa por ser una especie como la que somos.
Sin embargo, si escuchas la sabiduría indígena norteamericana, y ahondas en lo que la botánica occidental no puede explicar con ciencia, el resultado es curtirte con Robin a lo largo de su viaje, tejiendo con palabras livianas una red mágica y real donde todos tenemos un HOGAR y un lugar para SER desde el amor.
Y de esto va plantar, ocuparse, trenzar y quemar hierba sagrada.
Por qué quería leer este libro
Todo empezó allá por 2021, con la idea de que nos estamos cargando el planeta en la cabeza y con el runrún mental que me hacía sentir fatal (culpable, vamos).
Pero luego, al venir a Galicia y empezar a relacionarme con la tierra desde otro lugar, lo releí.
Y, como los buenos libros saben hacer, descubrí nuevas perspectivas, que me invitan a ser parte del rural gallego de una forma mucho más amorosa, amistosa y auténtica.
Por otra parte, leo y escucho a personas que, valientes y atrevidas, me enseñan e inspiran para reducir residuos, cocinar y alimentarme con más vegetales, y conectarme más a la naturaleza.
Por eso, cuando dos o tres de ellas —las Verdulia, a quienes amo por su labor, entre ellas— hablaron de Braiding Sweetgrass, algo me hizo clic.
Es importante escuchar; los libros nos llaman si sabemos abrir el alma y percibir su voz.
Un intenso latido me decía: «ese libro te está esperando. Ve a por él».
Y fui.
Las semillas que la «hierba sagrada» puede dejar en ti
No voy a reseñarte el libro capítulo por capítulo, porque hacerlo es reventártelo, y lo que quiero es que te lo leas y, si acaso, reflexiones conmigo, no hacerte un destripe. 😄
En el vídeo —que también puedes ponerte como pódcast de 17 minutos— tienes una mezcla de conceptos que no aparecen en el texto porque lo espontáneo es así.
Pero ahora te comparto aquí las semillas de sabiduría por las que te lo recomiendo.
#1 La gratitud: es de bien nacidos ser agradecidos
«Aquí están los que saben dar las gracias», responden el lago, la montaña, el viento.
Algo tan sencillo como devolver a la tierra un chorrito de café humeante a las orillas de un pequeño lago en la montaña convierte una bella ceremonia en la mejor forma de dar las gracias por aquello que SÍ tenemos.
El aroma de la riqueza no existe si no eres consciente de lo que tienes.
Robin se sale del típico discurso religioso y, con una plenitud espectacular, te enseña el idioma del equilibrio y de la naturaleza.
Y germina la siguiente semilla.
#2 La reciprocidad: hoy por ti, mañana por mí
La cestería artesanal, el sirope de arce, la cosecha de fresas silvestres… estos preciosos relatos descubren lo que yo llamo la «economía del toma y daca»:
- Intercambio.
- Mutualismo.
- Respeto.
Cuando se nos entrega un regalo, no podemos esperar tener una lista de derechos sin pensar en una lista de responsabilidades.
Utilizar y devolver tu don es una responsabilidad.
Y así es como circula la abundancia y la riqueza que aprendes con la gratitud, en un ciclo infinito que Kimmerer remata con una declaración tan cierta como nefasta:
«Cuando el mundo entero es una mercancía, el ser humano termina sumido en la pobreza».
#3 La ética: los principios de la cosecha honorable
La Cosecha Honorable podría solucionar gran parte de los problemas de abastecimiento, de pérdida de biodiversidad y de desigualdades que existen en el mundo hoy día.
«La riqueza no se mide por lo que se obtiene, sino por lo que se entrega».
Con sus principios, sanaríamos la relación que tenemos con los animales, con las plantas, con los hongos; porque no se rige por fertilizantes, pesticidas y cifras de producción.
Se rige por la generosidad, nacida de la tranquilidad de que hay bastante para todos si lo mantenemos… y contribuimos a regenerarlo.
El antes y el después de conocer a Mujer Celeste
Ahora sé que aquel sentimiento de culpa que tenía no construye; limita. Lo que importa son mis acciones, mis emociones y mis decisiones. Porque eso es la energía que mueve el mundo.
Igual que la tuya.
Aceptemos nuestro papel, comprendamos nuestro protagonismo y regresemos a la naturaleza, sintiéndola dentro y volviendo a formar parte del ecosistema como SUJETOS que agradecen, reciben y corresponden.
Ahora sé de dónde soy y de dónde vengo.
- Eres de donde creas vínculos.
- Eres de donde sostienes la vida.
- Eres de donde das y recibes.
- En definitiva, eres de donde amas.
Y así aprenderás a honrar a Mujer Celeste, a quien conocerás en las primeras páginas, y a caminar como Nanabozho hasta hacerse nativo, por las tierras que ella creó al aterrizar en Isla Tortuga.
Qué es el hogar, el vínculo y cómo entender la soledad
«El hogar es un lugar donde se sostiene la vida».
Reflexiono muy a menudo sobre esto, y este libro me empuja a seguir haciéndolo porque:
1) vivo sola, me monto la vida a mi manera y siempre aprendo a estar conmigo misma, y
2) me encanta compartirme y disfrutar con personas que se entregan al momento que comparten conmigo.
En la cartiñas hablo bastante sobre esa sensación de hogar siendo andaluza en Galicia.
Y, al respecto, observo que a la gente le cuesta hacer amigos o crear familias ecológicas porque para establecer una relación profunda de las que te vinculan y te hacen sentir parte (tanto dadora como receptora) de algo valioso necesitas abrirte y mostrarte de verdad.
Y eso no siempre resulta fácil ni sencillo en una sociedad como la que tenemos montada.
Vulnerabilizarse (y ojo, que no hablo de ir contando tus cosas con pelos y señales a todo ser viviente, sino de naturalizar que NO eres invencible, imbatible ni superhéroe/superheroína) y dejarte ver de verdad en tu momento requiere desafiar miedos, inseguridades y bloqueos.
Una soledad elegida ayuda a conocer esos miedos, inseguridades y bloqueos; crear vínculos, de forma simultánea, con el entorno es la medicina para derribarlos y no quedarse en: es que la soledad es X o es Y.
Porque no podemos estar siempre solos, pero tampoco siempre acompañados; aislados, nos morimos, pero saturados y fluctuando en las voluntades ajenas por falta de conexión con la brújula interna, nos deprimimos… y otra vez nos morimos, pero de pena.
La vida es un ir y venir, y el foco empieza por mirarse dentro de verdad (soledad) para luego salir afuera (vínculos).
Es así como creamos hogar.
Y por eso te recomiendo leer este libro o compartir conmigo lo que te inspire la reflexión que te dejo aquí.
A quién recomiendo «Una trenza de hierba sagrada»
Todos los libros no son para todo el mundo. Sin embargo, considero este libro interesante y necesario para todo el mundo que pertenezca a la especie humana.
Y te lo recomiendo a ti para comprender:
- por qué somos un todo, y
- cómo podemos vivir en una preciosa conexión entre seres vivos que nos mantenga no solo a flote, sino entrelazados e interdependientes de forma plena y armoniosa.
Hazte un favor, un regalo. Ve a la librería de tu barrio y llévate este sorbo de lectura natural, fresca y poética al mismo tiempo.
Respirarás la humedad de la tierra en cada página, la ligereza del viento entre capítulo y capítulo, y el tacto áspero de la hierba sagrada como si fuera el cabello de la mismísima Madre Tierra.
Tengo un lienzo en blanco donde escribo sobre la vida rural en Galicia, mi experiencia como extranjera en Perú y recursos y reflexiones sobre inspiración y creatividad.
Podría llamarlo Diario de una andaluza en Galicia.
Pero he decidido dejarlo en Cartiñas.

Me ha encantado la reseña del libro.
Su conexión con la naturaleza y con la tierra.
Gracias, Amparo. ❤️
Me interesa del tema para comprar el libro vivo en el oriente donde hay full naturaleza.