Esta mañana estaba yo intentando concentrarme en lo que tenía que hacer —que no era poca cosa—.
Pero ellos estaban ahí, dale que dale, con la conversación.
No me ha quedado otra que salir a ver qué querían.
Y, de paso, saludarles, darles los buenos días…
…y darme cuenta de que me estoy volviendo una pueblerina —encantada, eso sí— que habla con los animales como si fueran personas. 😂🧡
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