Conecta contigo y tu voz.
Y ordénate por dentro para vivir como quieras por fuera.
👉 Nos sabemos la historia del «ir en piloto automático», del «no me da la vida» y de «tú tienes que hacer lo que tú quieras» de memoria.
👉 Nos creemos todas las fórmulas mágicas para la plenitud que nos encontramos, y probamos de todo y más para estar lo mejor posible, o ser moderadamente felices porque sabemos que un día nos moriremos y se acabará lo que se daba.
Sin embargo, a pesar de esto, siempre hay ALGO jodiendo, molestando o agitándote por los intestinos, por la cabeza…
o por ninguna parte del cuerpo, pero manteniéndote en una especie de anestesia vital, que te recuerda al Día de la Marmota y que no te apetece en absoluto.
Si no es el tiempo que no tienes, es el dinero que no ganas. Y si no es el dinero que no ganas, es el sueño que no cumples.
Siempre hay algo por lo que no estar en paz, con lo que entrar en el infinito de la comedura de olla, o por lo que tener ganas de mandar a la vida a tomar viento
…mientras te peleas contigo por lo que sientes, no sientes o haces o dejas de hacer:
- «¿Estará bien esto, o lo otro?»
- «¿Me estaré equivocando yendo por aquí, en lugar de ir por allá?»
Y la mejor: - «¿Por qué cojones no hago de una buena vez lo que quiero hacer con mi vida, y me dejo ya de gilipolleces?»
Estos eran los pensamientos con los que me fustigué durante años.
Daba igual para qué.
Para cambiar de trabajo.
Para salir (o no) con alguien.
Para romper (o no) con otro alguien.
Para irme a vivir al extranjero.
Para lanzar un nuevo producto o servicio.
Me costaba la vida decidir y actuar (aunque, por fuera, no lo pareciera)
Y, encima, sentía culpa, porque parecía tenerlo todo… y, aun así, no estaba conforme ni 100% feliz.
—Deberías estar agradecida y no quejarte tanto —parecía que pensaban quienes me rodeaban cuando les iba contando que algo no andaba bien.
Pero claro.
Yo, María Polaina, soy una tía que siempre busca la verdad que habita en mí
No me rindo ni aunque la muerte me mire a la cara (de hecho, esto me empuja a vivir más que cualquier otra cosa).
Y este último año he decidido, tras sintonizar conmigo y vivir con la intensidad que deseaba sin que las interferencias me despistaran,
que ya era hora de VOLVER A JUGAR, a disfrutar, a sentirme viva y a seguirme siendo fiel dando un paso adicional:
compartir lo que sé del camino con quien desee lo mismo que construyo para mí.
Estoy obsesionada con que, cuando llegue el día de su muerte, las personas se digan a sí mismas: «VIVÍ LA VIDA COMO ME DIO LA GANA. Y ME MUERO FELIZ Y AGRADECIDA».
Y para eso hay que:
- saber qué te hace feliz,
- ser agradecida (de verdad, no por culpa), y
- vivir la vida como en realidad te dé la gana.
Yo llamo a esto LIBERTAD.
Requiere varias cositas que en el colegio, en el instituto, en la universidad y en el mundo laboral no nos enseñan (y, muchas veces, tampoco en la casa donde crecemos).
Y te lo quiero contar sin liarte con conceptos psicológicos complejos o sesiones formativas teóricas (o infumables).
Así que he creado El Juego de la Verdad.
Qué es El Juego de la Verdad (y de qué va)
El Juego de la Verdad es un viaje práctico grupal en directo, de 90 minutos, donde aprender a jugar con tu voz, encontrar el camino de tu verdad y superar a tus propios villanos a través de:
- los superpoderes humanos que aún no aprovechas al 100%,
- los niveles de juego que la vida te ofrece gratis, y
- las herramientas que aplico conforme integro lo que aprendo, y que no solo me ayudan a orientarme, sino que a disfrutar de la conexión con mi brújula.
Para ello utilizaremos ejercicios de visión creativa, te guiaré a través de la escritura terapéutica y facilitaré un espacio para ver casos personales a los que darles la vuelta con preguntas directas que atajen el punto efectivo de la cuestión.
Completito, vamos.
Cuándo será
El Juego de la Verdad será el 13 de diciembre de 2023, miércoles, a las 18h (hora de Galicia).
Quedará grabado y accesible durante un mes, y jugaremos tanto de forma individual como grupal para:
- salir del piloto automático y de los discursos mentales que te arrastran o inhabilitan sin darte cuenta;
- olvidarte de fórmulas ajenas que te alejan de ti, para CAMINAR hacia la tuya, auténtica, personal e intransferible; y
- derribar lo que te frena, te reprime y te bloquea con el tiempo que no tienes, el dinero que no ganas o el sueño que no cumples.
Cuánto cuesta
El precio de El Juego de la Verdad es 69€ (IVA incluido).
Si te apuntas durante las primeras 24 horas incluye 1 hora extra de reto mental conmigo, para ver tu viaje personal y atajarlo sin rodeos.
Y el acceso está disponible hasta el 28 de noviembre de 2023, martes, a las 20h.
Una conexión auténtica por dentro es el primer paso para una vida genuina y verdadera por fuera.
Y no te voy a engañar.
Quiero acompañarte en este viaje a través del juego porque, si no lo hago, reviento.
Me sale del alma, y no me escondo.
Así que si te resuena y vibras con este camino de locos, hecho de personas que se comprometen con su vida construyendo y diseñando un viaje cargado de verdad, de conexión con su brújula y de posicionamiento honesto ante las situaciones vitales que se les presentan:
- respetándose a sí mismas
- siendo fieles a sus deseos, y
- manifestando y comunicando sus necesidades sin miedo y desde el amor:
Pregunticas que puedes tener
Veamos.
No tengo tiempo de hacer más cosas
No te apuntes, entonces.
Me da miedo la verdad que me pueda encontrar
Lo sé.
Lo desconocido puede dar miedo, porque no podemos controlarlo antes de que suceda.
Lo bueno es que en El Juego de la Verdad compartiré herramientas, método y formas para gestionar esta incertidumbre.
No puedo prometerte que no vayas a sentir miedo; lo que sí puedo asegurarte es que lo mirarás con otros ojos.
¿Y si a mí no me sirve?
Te servirá de una forma o de otra.
Y si no me gusta… ¿me devuelves el dinero?
No.
Si no te gusta, no lo usas o no acudes y aplicas lo que propongo, El Juego de la Verdad será como ese jersey que te compraste por capricho en su momento, muerto de risa en el armario, con la etiqueta puesta, que parecía que iba a ser, pero luego no fue.
No puedo ni busco diseñar experiencias que le gusten a todo el mundo. Pongo al servicio de quien lo quiera probar aquello que experimento, sé y me funciona a mí.
Es por eso que El Juego de la Verdad no tiene opción de devolución, además de porque implica un compromiso del que, si formas parte activa, vivirás movimientos y cambios sutiles —pero significativos— en tu día a día.
Y eso no tiene por qué suceder de un día para otro.
Tengo otra pregunta
Muy bien. Escríbeme a comunica@mariapolaina.com y hablamos lo que necesites. 🙂